martes, 25 de febrero de 2014

Amiga de Marte (¿Que no vez?)

Yo soy de esos que cayeron a la tierra y se perdieron en este cuerpo humano.
No se bien de donde venís vos, 
no se como llegaste aquí ni que paso con tu nave,
Esa curiosidad que te hizo perder fue la misma que me hizo querer encontrarme en ti.

Yo soy de esos que constantemente perdían la fe,
de esos que creían por creer, de esos que creyeron y que una vez mas su fe perdieron.
¿Tu? Tu dejaste en mi la certeza de que el amor se puede crear,
de que aun este cuerpo resiste otra caída en aquellas aguas que rodean tu corazón.

No se bien lo que es estar enamorado, no se bien.
Pero ¿que se yo de amor?
No se si las definiciones de amor van acorde a como te veo,
a como espero tu "vos" rompiendo mis silencios liberticidas que quizás me cierran mas.
Esto de ser humano casi me mata una vez.
Yo sigo dispuesto a correr el riesgo de caer.

Amiga de Marte:
Sino estoy enamorado, entonces estoy muy cerca de conseguirlo.
Entonces estoy cerca de estar ahí, 
Estoy cerca de que seas mi pensamiento -yo ya te pienso mas de lo que es sano-
Estoy cerca de alucinar pensando que escuche tu "vos" -Me pasa de vez en cuando-
Estoy cerca de anhelar tus ojos en mis ojos, de convertirnos en cíclopes-como la maga y oliveira-
Estoy cerca de sentir que no hay espacios vacíos que tu no puedas llenar.

Amiga de Marte: 
Se que soy un lunático, uno de esos que cayeron y se perdieron en este cuerpo humano.
Vivo en una prisión de carne, hueso y pensamientos cuando te ausentas demasiado.
Vivo atrapado en mis defectos, en la conformidad de lo vano.
¿Que no vez que sos quien despierta el lunático que en este cuerpo quedo atrapado?
¿Que no vez que sos la cadena que me amarra a la libertad que la luna deposito en tus ojos?
Amiga de Marte no se que hacer para que lo sepas de cuando en vez.

martes, 11 de febrero de 2014

Vuelvo a ser quien era antes de perder mi órbita.(Amiga de Marte)

Caí de mi órbita a este mundo,
A esta atmósfera, a esta tierra, a estas calles sin sabor.
Caí como caen los astros, como caen los lunáticos.
Caí y desperté luego de estar cansado de llenar espacios alternos.

Ya cansado estaba de buscar una droga igual a esos besos de la Luna.
Demacrados fondos y malos recuerdos me marcaron,
No me dejaban ser, esta piel cambio quien yo era,
Me consideraba humano hasta encontrarme con tus ojos.

Tus manos son esa caricia cósmica que me hace creer,
Tus ojos me recuerdan aquella órbita en la que nació el amor en mi.
Tus besos despiertan el lunático que quedo varado en este cuerpo.
Escúchame amiga de marte, nunca me digas adiós.

Contigo mis manos tiemblan ansiosas por tocar tu rostro.
Contigo amiga de marte dejo ver mis ansias de libertad,
contigo veo lo que quiero ser, lo que puedo ser y hasta quien he sido.
Tal vez este poema es un cliché pero mis sentimientos son espontáneos al compás de tu voz.

Yo brillo bajo la luna mientras me miras, 
cerca de tu boca no existen las sombras.
Cerca de ti amiga de marte vuelvo a ser quien era antes de perder mi órbita.
Ando perdido a la deriva, naufragando sin rumbo perpetuo hacia ti.

Ricardo M. Jimenez 

viernes, 7 de febrero de 2014

Amor que quería encontrar

Ayer tarde estuve con ella,
Caminamos, no de la mano-Ella tiene sus razones-
-Es una de esas cosas que desconciertan pero que amo-
Pero caminamos juntos, anduvimos juntos.
Ella perdía su mirada en los rostros y tiendas de la zona.
Yo solo la miraba,
 le tendía la mano para que volviera a la tierra.

Ayer noche tosté mis labios en sus mejillas de tantos besos,
dormí sus oídos de tantos te quiero cuando sentamos en aquel parque.
Su sonrisa es lo que me desarma, ella lo sabe.
Cerré mis manos en sus manos,
mis labios en sus labios.

Ella es la definición de amor que quería encontrar.
Fuera de lo común, algo especial con un toque de locura y libertad,
-De esas que se detienen a organizar los dominós
de un extraño que tal vez no lo recordara.-
Ella es la de la mirada que se pierde al ver las luces y las sombras que adornan la zona
Ella es como un rompecabezas, -uno de esos que tardas una vida en armar- 


Ayer tarde noche la pude ver.
Ella es la definición de amor que quería encontrar.

Ricardo M. Jimenez

miércoles, 5 de febrero de 2014

Ella jugaba a besar mis mejillas

Amiga de marte eres bastante linda,
juegas a besarme y solo me tientas.
Ayer nos vimos en el parque,
Ayer fue martes.

Ella jugaba a besar mis mejillas
Mi cabeza solo decía "adelante Lunático"
En el instante que mis labios fueron en los tuyos
Mi corazón de lunático empedernido se acelero.

Vi tu rostro de sorpresa, -Rompí algunas reglas-
Entre beso y beso, entre abrazo y abrazo
Entre palabras y palabras, entre tu sonrisa y la mía
Entendí.
En ti veo todos los días mi ruta de vuelta a casa.



Ricardo M. Jimenez

lunes, 3 de febrero de 2014

Amiga de marte(Carta de un Lunático)

Llegas justo cuando ya es mi hora de partida
llegaste en el compás correcto, el tiempo perfecto.
No pareces de este mundo, eso me atrae de ti.
Ya entiendo porque dices que eres de marte.

No son tus ojos sino la forma en que me miras,
no es tu boca sino como me hablas,
no son tus labios sino como sonríes.
Con cada palabra construyes constelaciones.

Tal vez es la manera en la que tocas mi espalda,
como si las estrellas mismas mi tocaran.
Amiga de marte; ¿Llegaras a querer a este lunático?
Deje mi órbita para buscarte, acercarme mas a ti.
Orbitar tu espacio, rodearte, robar tu corazón.
Colisionar contigo y tal vez alguna vez con tu boca.
No quiero dejarte caer amiga de marte.
Permite que me enamore.

¿No vez que me desarmas hasta llegar al núcleo cada vez que me miras?
Solo dices -¿Vos que haces?-
y mi orbita elíptica desaparece y me envía a ti.
Amiga de marte, Disculpa si a veces no hablo.
Disculpa si a veces los fragmentos del tiempo no me dejan llegar a ti.

Amiga de marte, Quiero iluminar tu superficie por las noches, 
Tal como lo hace mi luna con la tierra.
No quiero enamorar una estrella; como lo hizo mi madre la luna.
Prefiero estar cerca de ti, ser tu satélite, ver como el sol lava tus días.

Amiga de marte, se que soy un lunático.
Amiga de marte espérame.
Amiga de marte quiero llamarte casa.
Acostumbrarme a tu atmósfera.

Ricardo M. Jimenez