martes, 28 de febrero de 2017

Si te caes, avisame para yo caer contigo.

Tú preguntas como siempre que te he hecho,
Yo.
Yo no tengo esas respuestas pero me he sentado a escribirte.

Solo sé que no tuve que explicarte porque estuve tan perdido así como no tuviste que explicarme porque no podías mirarme a los ojos.

Sé que te pasaba lo mismo, eran los mismos nervios y quizás la misma duda, los mismos porqués y quizás las mismas ganas que tengo yo de morir y despertar en tus brazos.

No tenía que decirte porque me costaba tanto no mirarte a los ojos si ellos de antemano ya eran tan bellos, tan perfectos.

Ellos son ese intervalo perfecto entre miel y café, un toque dulce que esconde todos los amargos trazos de una vida en esa prisión de carne y huesos.

Se que no tendré que decirte porque me cómo tanto las uñas, porqué le tengo tanto miedo al mañana y porque quisiera vivir mi presente agarrado de tus manos.

Porque se quizás en algún momento has sentido lo mismo. En algún momento has sentido las mismas ganas de que todo cese, de que el dolor se termine y de que puedas ser tu.

Y yo.
Yo soy otra historia,
Soy quizá el líder de los corazones rotos, quizás un alma perdida que ahora culpa al creador por no haberme puesto en tus caminos antes, aunque quizas anduvimos muy cerca uno del otro sin saber porque sufriamos.

Quiero decirte que estás ganas de escribirte le han traído un respiro dulce a este quebrantado corazón.

Dulce como esa primera bocanada de aire luego de ahogarnos tanto, yo naufragué incontables veces Buscandote, buscandote entre quimeras, entre besos humanos y sin otro remedio más que encontrarte en esas poesías que desde antes ya eran tuyas.

Te pido que no te dejes caer, pero si te caes avísame. Para yo caer contigo.

Ricardo M. Jiménez.
28/02/2017

lunes, 27 de febrero de 2017

Estoy loco por verte.

Yo estoy loco por salir contigo,
más bien con verte.... 
No sé si salir.
Yo con verte tengo,
 mientras podamos morir de nervios de nuevo, 
jugar a que no te miro mientras tú alzas los ojos hacia arriba 
y luego que me digas que te vas acercar un poco...

Yo con verte tengo, 
no se donde, 
pero contigo, 
que no haga falta nada más tú, 
tu sonrisa, la forma en la que te arreglas el mechón de pelo que sobresale en el lado izquierdo de tu cara para que no la tape.

Con verte mis demonios ya estarían tranquilos porque ya están que necesitan una dosis diaria de ti y de tus miradas.

Entonces es como que sin querer necesitarte ya empiezo a hacerlo y es como que tú no eras parte del libreto, almenos eso pensé.

Pensé que yo le escribía a un amor utópico, 
a un ente ficticio, 
a alguien que no iba a coincidir conmigo nunca 
y te apareces sabiendo exactamente que decir para que yo poco a poco me dé cuenta de que eras tú.

Y me quedo como un niño riendo frente al teléfono, 
escribiéndote, 
leyéndote, porque ya no me queda de otra, 
ya. . Ya perdí la batalla contra ti y he decidido rendirme.
Por eso estoy loco por verte, no se si salir.

Ricardo M. Jiménez
(Desconocido)

sábado, 25 de febrero de 2017

Su sonrisa..

Es que quiero que sonrías mucho. . .No sabes lo linda que se pone tu cara cuando sonríes..

Ver tu sonrisa es detener todo lo que pasa a mi alrededor solo para ver ese hermoso amanecer que simbolizan tus labios en mis labios.

La forma que toman tus labios y tus pómulos es hermosa, es como si dispararas fuegos artificiales en una noche de lluvia y muchas nubes;
—sales a mojarte porque sabes que     valdrá la pena, sabes que se te erizará la piel aunque las explosiones te den miedo.

Y yo..
Yo quiero empaparme a diario solo para ver tu sonrisa,  que dicho sea de paso es como fuegos artificiales en una noche de lluvia.

Ricardo M. Jiménez
25/02/2017

Y por fin nos besamos...

Y por fin nos besamos;
Yo no sabía cómo contener las dudas de mi boca y la suya, 
No sabía cómo convertir en un beso todos los nervios o como responderle a las suaves caricias de sus manos, a la dulce mirada de sus ojos. . .

—Cuando eres un lunático estás son las cosas que nos hacen perder la cabeza. 
Esos ojos son la razón de muchas noches a la deriva escribiéndole sin aún conocerle.—

Era viernes,
estuvimos horas hablando, 
sumergidos en nervios, 
esquivando nuestras propias miradas para tratar de no sucumbir a aquel silencio enigmático llamado beso.

Ella comenzó por acercarse, 
yo me acerqué, 
pero la forma en la que ella encajó conmigo no tiene descripción alguna, 
era como si hasta mis manos estuvieran hechas para ella.

Y tocó mi cuello...
Una vez más yo no sabía que hacer, 
que decir, 
cómo actuar y como ocultar esa cara de idiota que dibujo en mi mientras ella estaba cerca, 
tan cerca que ya había dejado de verla con dos ojos y ahora tenía solo uno, 
cómo una cíclope.

De nuevo debía buscar que decir y decidí enfocarme en el gato que pasaba por allí porque si decía algo más quizás terminaba lanzando mis límites por la borda.

Ella hablo 3 veces, 
pero no le entendí, 
estaba demasiado ensordecido por todo a mi alrededor, 
cómo si su cercanía me desarmara.

Entonces es como que ya quiero que sea de nuevo la hora de verla y de que ella me toque con sus manos la espalda de nuevo mientras yo vuelvo otra vez a desarmarme y a morir lentamente hasta que me reviva el toque de sus labios en mis labios.
Ricardo M. Jiménez
25/02/2017

viernes, 24 de febrero de 2017

Tu no eras parte del libreto.

Yo anduve siempre en una esquematizada deriva,
Naufragando como ese velero sin viento, dejando que todo llegue y sin hacer planes.

No era parte del guión encontrarme contigo, fabricar esos encuentro en los que me he tenido que dejar ver a luz propia y sin ataduras.

Ver nacer estás ganas de salir contigo, de hablarte, de intimar y de dejarme ver por ti.

No pensaba que sería tan rápido, tan certero o fácil el volver a tener ganas de conocer a alguien o en todo caso, de conocerme a mi un poco más a través de ti.

No.
Nunca fue parte del guión, nunca estuviste en mi ecuación.
Más bien viví como un aventurero dejándome llevar por la marea y por las corrientes hasta encontrar esas piezas de mí que aún desconozco.

Pero fue parte del acto el conocerte sin darle tanta mente a que podría pasar,  a que podría revivir, a que podría sentir.

Tú...
Tú no eras parte del libreto.

Ricardo M. Jiménez
24/02/2017

jueves, 23 de febrero de 2017

Sefiní

Entonces después de varios desaciertos me doy cuenta de que de amor no se muere.

De que podría vivir constantemente en ese vaivén de emociones que me abrazan y me dejan completamente desmenuzado ante ese humano concepto de amar.

Podría vivir lanzándome de precipicios, tropezando con piedras, estrallandome con paredes una más hermosa que la otra solo para ver qué pasa, que me pasa y en que me podría convertir.

Quizás estoy tan roto que ya soy irremediablemente romántico ante el hecho de enamorarme una y otra vez de una falda nueva, de unos ojos nuevos, de una sonrisa y me atrevo a decir que hasta de una lágrima.

Después de varios desaciertos me he convertido en el más bohemio de los románticos que viven por amor y escriben por la falta de el, manteniendo así el círculo vicioso de te amo, te extraño y luego te odio hasta que vuelva a enamorarme de nuevo de otra falda quizás más corta que la otra.

Sin escatimar esfuerzos, sin dar besos que sean besos o miradas que dejen ver otra cosa que no soy.

Sin perder el tiempo, sin ahorrarme versos, sin ahorrar acordes o melodías para cantarle todos los días al amor de mis amores o a la Triste soledad que le precede al síndrome de abstinencia después del amor.

Sin necesidad de resacas morales, de cuestionamientos propios, más bien con el deseo de trascender y volver a enamorarme otra vez de una falda aún más corta que la anterior.

No será como sentarme en aquel burdel de mala muerte en donde oliverio encontró a la que vuela y luego cayó tan alto.

"Sefiní."

Sería más como despedirme día tras día y amar todas las noches como si no hubiera un amanecer que le pusiera fin a cada poema que podría escribir entre los besos que quizás tendré o las veces que también me romperé.

Ricardo M. Jiménez
23/02/2017

martes, 21 de febrero de 2017

Amor de red social

Disculpe señorita por dar swipe right, por decir "Hi, cómo estás?", 
Por stalkearle y encontrar que usted quizás esta tan perdida y desquiciada como yo...

Disculpe por citarla a la zona, 
por crear ese perfecto primer encuentro ahogándonos en los nervios. . .
Disculpe por todos los escritos que usted misma ha sembrado en mi mente a través de sus ojos, 
de sus lunares ....
Disculpe por la imperiosa necesidad de conocerle,
de querer que usted me conozca, 
de escribirle y por las ganas de vencer el sueño solo para seguir hablado con usted.

Yo no he hecho nada, 
pero quizás si... 
Quizás si tengo la culpa.
Quizás si tengo la culpa por ser tan terco,
tan insistente, 
tan no se que. 

Pero llego a casa con todas las ganas de seguir hablandole por WhatsApp,
 porque en la vida real me muero de nervios tiendo a no controlar mi boca.
Y su boca, bueno esa es otra historia.
Esa pseudo-sonrisa que lleva usted de bandera no ha hecho más que destruir en mi todas las escépticas ideas de una vida buscándole como si ya no existiese en mi tiempo, 
como si no fuera a encontrarle.

Y llega usted a llenar esa silla vacía, 
esta mesa para dos adornada con flores falsas, 
más falsas y frías que el amor humano mientras yo...
Yo aún no termino de tomar este café y de entender cómo rayos me he encontrado con usted.

Ricardo M. Jiménez
22/02/2017

No se deje caer por favor..

De repente todas las cosas que escribo tienen una musa que creí desconocida..
Lo extraño es que no pensé en algún momento encontrar alguien que hiciera tanta coherencia con las locuras que mi cabeza me hace escribir.
Lo más extraño de todo es que pensé que al encontrarme con usted yo iba a saber cómo actuar y que decir, pero por momentos me quedo sin palabras.
Me quedo sin palabras al ver sus fotos, sus lunares, al recordar como por arte de magia ese primer encuentro con sus ojos..
Me quedo casi sin letras que escribir porque soy incapaz por momentos de organizar mis sentimientos en palabras perfectamente prefabricadas entre versos y signos de puntuación.
Pero bueno, desde el domingo aquel solo ando buscando la forma de sacarle a usted esa sonrisa completa que termine de eclipsar los días en los que he vivido escribiéndole aún sin conocerle.
Aún no se quien es usted, pero sea lo que sea, quiero pasar más tiempo, tiempo para dibujarla con mis palabras, para ver la cantidad de lunares que tiene y para encontrar por primera vez frente a mi esa sonrisa que me quite la armadura tan pesada que llevo desde hace tiempo.
No se deje caer por favor.
Ricardo M. Jiménez
#unlunatico
21/02/2017

lunes, 20 de febrero de 2017

Quizas comprar una moto sea menos peligroso..

Quizás una moto sea menos peligrosa que enamorarse...
Cuando te caes de una moto lo más que te puede pasar es que te rompas uno que otro hueso y tengas una contusión...

Cuando te caes al enamorarte lo que se rompe duele un poco más que un par de contusiones y huesos rotos.
Trato de minimizarlo.

Pero en verdad es desarmarse, perderse, romperse en mil pedazos y no saber cómo repararse a si mismo.

Manejar una moto te da una sensación parecida a la de estar enamorado, pero no se compara...

Cuando te caes del amor,  te desmoralizas, todo se vuelve una mentira y al final debes entender que debes unirte otra vez, sanar y volver al punto de tomar la decisión de enamorarte o comprarte una moto.

Por eso al final, después de comprar la moto quizás termine enamorándome de nuevo...

Ricardo M. Jiménez
Fecha desconocida...

Hay algo de perdida en ella..

Hay algo de perdida en ella, 
Ese algo ha llamado toda la atención que tengo. 

Irónicamente mucho de lo que he escrito hace coherencia con ella, con sus lunares, su sonrisa, con la forma en la que baja la mirada mientras la miro a los ojos.
No sé, pero cada vez que siento esto termino encontrando un poco de mi.
No entiendo estos nervios, esta necesidad imperiosa de conocerle y esas ganas descomunales de conocer a fondo sus demonios hasta que terminen haciendo las paces con los míos.
Quisiera despertar poco a poco esa misma duda en ella para ver si de alguna u otra forma hacemos que nuestras sombras terminen siendo más claras.
Quizás el lunático encontró otro ser cósmico en la tierra, una nena perdida al igual que yo en una prisión humana de carne y hueso a la que llaman vida.
Una más que anda buscandose después de tantas guerras y tantas lágrimas, después de tantos liberticidas intentos de vivir.
No se deje caer.
Quizás no puedo salvarte, no busco hacerlo, no tengo ese poder, más bien ando buscando compañía en este viaje a no se donde.
Porque en el primer encuentro al verla reír pude ver todas tus constelaciones, todo lo que quizas anhela y todo por lo que quizas llora;
Pude verme a mí más nervioso que nunca, cómo si la luna se ocultara por momentos y me dejara desarmado y sin poderes. 


Ricardo M. Jiménez
20/02/17

domingo, 19 de febrero de 2017

Entre cigarrillos y café

Aquí me encontré de nuevo;
Entre café y cigarrillos esperando que de alguna manera te cruces en mi camino o te sientes en esta triste mesa para dos.

Aquí todos mis anhelos se van como el humo y mi felicidad se torna fría como esta taza de café en lo que llegas.

Luego de un rato las grises paredes y el olor a añejo de estas calles me dan la ilusión de que quizás te ame en otro tiempo y que ya no volverás.

Tomo un sorbo de mi café, más frío que mi alma y que el último amor humano que me tuvo en sus brazos.

Enciendo otro cigarrillo porque ya se que no llegarás.
Me encuentro, siempre me encuentro gracias a Dios.

Fallar en el amor me sirve de mucho, me sirve para amarme más cada día mientras que entiendo que por instantes el amor se resume en tomarme este café y fumar otro cigarrillo mientras tú tardas toda una vida en llegar.

Ricardo M. Jiménez
19/02/2017

lunes, 13 de febrero de 2017

Si.
Es todo lo que debo decir resumido en una sola palabra.
Si, quizás por tanto mendigar,
por tantas dudas, por tanta inanición,
por tantos desvelos buscando la verdad.

Tienes razón, 
quizás por eso no confié en ti.

"Si"

Ricardo M. Jimenez
13/02/2017

jueves, 9 de febrero de 2017

¿a quien le importa no?

En el momento en que me encontré frente a sus ojos supe que me iba a dar bien duro..
Supe en ese instante que ella era esa pared con la cual iba a desbaratarme, a destruirme, pero..
¿a quien le importa no?
Yo seguí, aún con todo en nuestra contra seguí como si nos fuera a doler..
Cada beso era una llave para soltar mis cadenas, mis miedos, mis demonios, mi insaciable necesidad de destruirme;
Te amé porque la vida es para vivirla y no podía pasarmela en pendejadas, 
en miedos de niño, estaba cansado de hacer las cosas por un supuesto bien común...
¿porque tuve que darme cuenta ahora?
¿porque no salí corriendo cuando aún podía?
Dolió, pero gracias a eso, mis sombras son más claras.
Ricardo M. Jiménez
#unlunatico
09/02/2017

lunes, 6 de febrero de 2017

Podría


Si, yo podría enamorarme de ti y de tus sombras, 
de tus defectos, de tus miedos y de tu sufrimiento.

Yo podría enamorarme de tu sonrisa, de tu boca, 
de tus rizos, de tu piel y de tu cuello.



Sería casi normal para mi enamorarme de tu corazón, 
de tu alma, de tu roce, de tus anhelos, de tu cuerpo.

Más bien sería ideal enamorarme de lo que amas, 
de tu baile, de tu arte, 
de tu luz y de tu libertad encarcelada.

Quizás me resulte difícil al principio tratar de que nos arreglemos el uno al otro, 
de que vivamos el amor como un viaje hacia adentro de cada uno de nosotros, pero quizás no sea difícil.

Tal vez, en una noche de luna llena mientras tus lunares me muestran el camino a casa yo terminé encontrando todas mis respuestas en la hermosa armonía de tus sombras y tu luz propia.
Ricardo M. Jiménez
#unlunatico

05/02/2017

sábado, 4 de febrero de 2017

Hoy quisiera

Hoy quisiera dormir abrazado, que me den miradas de esas que se pierden entre la oscuridad, pero de esas que dan luz, de esas que me dejan verme...
Hoy quisiera dormir abrazado, no de cuerpo a cuerpo, sino del alma, sentir tus caprichos, tus vacíos, tus anhelos, prácticamente sentir todo lo que hay y lo que no hay dentro de ti.
Ricardo M. Jiménez
#unlunatico
05/01/2017

jueves, 2 de febrero de 2017

Déjame morir aquí a tu lado.

Ahí la encontré,
Sentada en la luna,
Tocando el mar con sus pies,
Mirando hacia abajo como si estuviera sola.

¿Quien te ha dejado aquí lunática?
¿Que ha pasado que bajaste la luna y no has querido regresarla a casa?

Veo su rostro; ella tiene esa sonrisa hermosa, ese baile que en sus labios se vuelve vida, ese polvo de estrellas en el cual nacemos los lunáticos;
Ella lleva la vida consigo y no logra verlo.

Amaría encontrarme con vos,
Llevar nuestra casa a casa, nuestra luna al cielo y así recuperar nuestros poderes..

Amaría sacarte de ahí lunática, de esa prisión en la que el amor humano te ha metido, desearía sacarte de allí, enseñarte como amamos nosotros, como amamos con arte, con baile, con música, con poesía...
Amaría hacerlo lunática, pero yo también estoy preso, preso en este cuerpo que no me deja volar, que no deja ver mi verdadera piel, que no me deja usar mis poderes...
Sálvame un día, con un beso, con tu polvo de estrellas, con tu vida, con tu baile, con el lunar de tu labio superior izquierdo; o no me salves..
Déjame morir aquí, vivir mis días viéndote romper tus cadenas, viendo cómo te vives, cómo vuelves tus sombras cada vez más claras..
Pero déjame morir aquí a tu lado.
Ricardo M. Jiménez
#unlunatico
01/02/2017