lunes, 29 de diciembre de 2014

Esto era mas que pedir otro café y encender otro cigarrillo.

Salí y perdí todo lo que pensé que tenia.
Esto era mas que pedir otro café y encender otro cigarrillo.
Yo era uno de esos que a veces se cansan de buscar,
esa era una de mis tardes donde solo el café tocaría mis labios.

No se como llegas al mismo lugar que yo, 
a este café de mala muerte donde solo hombres como yo caemos.
No se porque te traen tus pies acá, era como si por coincidencia dejáramos de buscar.
Como si mejor nos dejáramos ser encontrados.

A mi solo me queda recostarme a ver, a verte.
Solo me queda temer al primer contacto antes de perder el aire.

"1-No mire a los ojos, ahí se esconden los secretos del alma. 
-Manual para no morir de amor-"

Sucedió, fue como si colisionaran nuestros universos
a mi solo me queda revivir ese segundo una y otra vez toda mi vida.

Te recoges el pelo, yo tomo otro sorbo de café,
trato rápidamente de asimilarlo todo, tu sonrisa, la luz en tu cara, tus ojos cafés...
"Ya todo esta perdido" -decía yo-
Vuelves y me miras como si tuvieras algo que decir, como si me esperaras toda una vida,
me miras como si la espera había terminado y la búsqueda había llegado a su fin.

Te veo mientras tomas tu café, tu capuchino o lo que sea que hayas pedido,
simplemente se que te veo, que me ves y que de alguna forma terminare en tu mesa.
Ya esta bueno de perder la fe viviendo entre quimeras y ninfas,
me bastara mas una realidad acompañada de ti, de este cafe y de este cigarrillo.

Ricardo M. Jimenez
29/12/2014



viernes, 26 de diciembre de 2014

Naci, para dejarme encontrar.

Esto definitivamente era mas que unos cuantos besos y miradas.
de alguna forma esto era parte de todo lo que busque,
Aun no recuerdo un día sin anhelar sus ojos, su voz, su sonrisa.
en eso me pase toda la vida, buscándola de amor en amor,
perdiéndola en cada puesta de sol.

Solo se que me pase la vida buscándola,
para eso nací, para dejarme encontrar.
Nací para ser encontrado por ella en una noche plateada,
Nací para perder mi cordura al verla en aquel bar.

Esto definitivamente es mas que unos cuantos besos y miradas,
Era yo sintiéndome completo,
viviendo cada roce perfecto de sus dedos en mi espalda.
No es un cuento de hadas, sino de estrellas y lunáticos que se pierden y se vuelven a encontrar.