domingo, 27 de abril de 2014

Fue la miel o tu café.(Un soneto para vos)


Tal vez fue un poco de miel o fue el café.
 sus ojos o la falta de cordura.
sus labios, su sonrisa, su locura.
fue su mirada que avivo mi fe.

En la penumbra,al encontrarte cante.
con cada beso a la libertad me atas.
te alejas de mi y seguro me matas.
Quédate y trae contigo la fe.

Al final en ti me encuentro a mi mismo.
como se encuentran los que se conocían.
Quizás la culpa es del polvo de estrellas.

Quizás la polémica es " fonetismo".
dos cuyas vidas al final coincidían.
Quizás lo somos, tres cuartos de estrellas.

Ricardo M. Jimenez
(Un Lunatico) 

jueves, 24 de abril de 2014

Nuestro encuentro (Dejamos de hablar con palabras.)



Nos reimos bastante al hablar de aquel juego que ambos perdimos.
-Eso me decia para no darle el merito de haberme sacado de aquella sombra vacia llamada soledad.- Era un juego de “a ver quien se enamora primero”... nunca supimos quien cayo primero, asi que decidimos dejarlo asi y pensar que fue obra del universo, otra de sus innumerables conspiraciones. -En vagas ocaciones tu y yo creabamos una burbuja- Esas fueron sus palabras, yo recordaba como me enamoraba improvisadamente de cuando en vez, como en los juegos de azar donde nunca sabes que pasara.
Yo no podia dejar de mirar su rostro a contraluz. La vana imagen de su sonrisa y aquel martes en que decidi robar su aliento con un beso solo afirmaban que ella y yo no eramos de este mundo despues de todo.
-Tu eres lo mejor de todos concentrado en uno- Eso fue lo que quedo en mi al momento de escuchar la descripcion de sus amores pasados, las cosas que funcionaban y las que no. Yo no podia contenerme, queria besarla bajo el vestigio de luz de aquella lampara que iluminaba la cabina de su nave color verde. Ella habia encontrado la forma para hacer que yo cayera al punto de decir “te amo” cada vez que pensaba o balbuseaba algo en mi lengua natal.

No quedaban palabras, empezamos a decirlo todo a besos. No eran besos por ser besos, eran de esos besos que lo dicen todo, de esos que puedes escribir como sonetos y aun asi 14 versos quedan cortos. Besarla era como si besara a mi amada de una vida pasada, nuestros labios ya eran conocidos, como si desde antes de caer a esta atmosfera terricola y perder todos nuestros atributos de seres interestelares ya teniamos un año luz besandonos.
Ella me sacaba de orbita de cuando en vez -Cuando te beso y me alejo es como si al besarte me subiera y al apartarme me subiera mas aun-. Esas fueron las palabras que uso para justificar tal macabra accion de besar y alejar su boca suavemente tentando mis labios al horizonte de un nuevo beso que me trajera de nuevo a esta orbita. Sus manos tocando mi rostro y la piel que me toco habitar hacian que yo temblara provocado por aquel deseo reprimido de besarla hasta que se apaguen todas las estrellas.



Ricardo M. Jimenez
(un lunatico)