viernes, 31 de enero de 2014

Manual para no morir de amor:


Manual para no morir de amor:

  1. No mire a los ojos, ahí están los secretos del corazón.
  2. -Antes de que empieces a reír mire a su amada(o) y diga- " me gustas en tantas maneras, las únicas cosas que disfruto se mueven aquí en mi cuando estas conmigo".
  3. "Tienes que dejar de gritar cada momento."
  4. Nadie va a garantizar que no se vuelva a lastimar tu corazón una vez mas.
  5. Entienda que a veces las palabras se terminan. -Besela(o)-
  6. puede que llegue a Perder su corazón entre séptimas y menores.
  7.  No es bueno llevar el pasado de compañero de viaje.
  8. Las emociones no son una piedra en el camino...
  9. Enamorese
  10. Repita el paso #9 cuantas veces sea necesario
  11. Que el amor no deje de ser amor para convertirse en Costumbre "haga cosas nuevas y siga repitiendo el paso #9"
  12. Su amada(o) hará cosas extrañas, usted debe entender que "Su amor no será de este mundo, ni aunque fuesen humanos"
  13. Amar es arriesgarse. Repita los pasos 9 y 10 sucesivamente
  14.  la voluntad de amar no siempre se pierde al estar tan lejos. "siga llamándola y hablándole todos los días, no cree una costumbre, deslumbre a su amada(o) cuantas veces sea necesario. 
  15. El amor no se busca ni se encuentra, se gana y se valora "Siga repitiendo diariamente el paso 9"
  16. Hay que echarle ganas a cada día  Despiertela con un beso en cada parpado.
  17. Aprenda a usar el corazón para cosas necesarias. "Repita el paso #10"
  18. Los besos no siempre sera las palabras mas sinceras. Hágala(o) reír.
  19. Sea el primer pensamiento de su Amada(o) cada mañana. Haga que se enamore de usted.
  20. Un poco de realismo nunca esta de mas. Recuerde que le han roto el corazón, tenga bien pendiente que su amada(o) no fue quien lo hizo. 
  21.  Cualquiera puede querer, pero no cualquiera puede amar. Repita el paso #14
  22. Recuerde que a veces no se ama para toda la vida, a veces si

jueves, 30 de enero de 2014

Volví a buscarla.

Volvi a buscar a Lara entre los escombros del naufragio de un amor.
yo habia partido guiado por el resentimiento y dejandola a la suerte en estas crudas aguas plagadas de mentiras. Sigo remando con la vana esperanza de encontrarla a ella o almenos a su recuerdo. 
Esto es estupido, volver a buscarla sabiendo que se sentara conmigo en esta barca y no podre siquiera hablarle. -Aun la amas- decia yo mientras buscaba algun rastro de ella en mis horizontes.

"Todavía te busco, mujer que busco en vano,
mujer que tantas veces cruzaste mi sendero,
sin alcanzarte nunca cuando extendí la mano
y sin que me escucharas cuando dije: «te quiero..."

Ese poema del Poeta enamorado aun ronda mis pensamientos. -Vaya ironía-pensé.
Buscarla sabiendo que aunque no la encontrara iba a buscarla en otros ojos, en otros labios, en otros besos....
Después de todo Lara era mi maga, mi musa, mi inhibición, mi dolor y mi huella. A ella le debo mil historias y poemas que aun me quedan por escribir. Lara dejo en mi una sentencia, el condicionamiento a buscarla en cualquier otra mujer en la que deposite este vacío corazón tan lleno de ella.


"Por un agua de hastío voy moviendo estos remos,
que pasan tanto al irme y tan poco al volver;
pero quizá un día no nos separaremos,
mujer mía y ajena, como el amanecer."


Sigo remando pues no estoy dispuesto a olvidarla.-Como si nos fuera a doler- dije recordando mi primer encuentro con sus labios.-Dolio-.

Encontré nuestro barco, al menos lo que aun queda. Deje a Lara en una balsa, a la intemperie y allí estaba en el mismo sitio, con las mismas lagrimas que tenia al decir "No me dejes ir, que muero y morir no es para inmortales". 
Ahora entiendo lo que quiso decir, -El amor es inmortal- dijo al abordar mi barca. Yo me quede callado, no quería decirle nada, no quería ser lo suficientemente débil para sucumbir a ella.


"Ya me duelen las manos de remar en mi hastío;
pero yo sé que un día dejaré de remar,
y he de mirar el mundo como si fuera mío,
y romperé los remos en la orilla del mar..."
Eso le dije a lara, es lo unico que ha salido de mi boca en estos 3 dias.
-Estoy cansada de verte remar a ninguna parte- dijo ella mientras perdia su mirada en el horizonte. Mi silencio lo dijo todo. Fue como aquel silencio de orquesta despues de ese climax melodico donde solo se escuchan las olas rompiendo. 
No se cuanto tiempo aguante mi orgullo, -La amas- eso era lo unico que salia de mi mente marcando el tiempo en el que mis remos entraban y salian del agua. Se que si nos quedamos aqui querre construir otro barco con ella.

Aun asi sigo remando en busca del amor con la maga que me marco de acompañante, vaya locura la de estar sobrios. -Espero que la sed no nos ataque, si es asi todo por lo que he remado se perdera-. Yo solo tenia una forma de saciar mi sed. sus labios.

















Ricardo M. Jimenez

miércoles, 29 de enero de 2014

Lara y el barco que se nos hundió.


¿ves como caminan los sueños? Es casi como si te quedaras varado.
-Dijo al ver como se hundía nuestro barco-
No eramos nosotros mismos, eran mis resentimientos los que salieron a flote.
No me dejes ir, que muero y morir no es para inmortales.-Dijo mientras yo remaba en otra dirección-
Sonreí al ver como se cumplían mis proyecciones, el amor es como estas falsas aguas-pensaba yo al remar lejos y dejarla a la intemperie-.

La maga que tantas veces me marco estaba a punto de ser marcada y mi partida no era mas que uno de esos adiós que no tienen hasta luego.


Movido por el resentimiento  partí, seguí remando hasta perder la noción de su cara. 
-Ella era perfecta-.Solo eso pensaba.



"Las olas se arremolinan besándose, y después, ese
suave silencio que parece existir fuera del tiempo hasta que las olas se desploman y azotan sobre la playa, perdiendo sus besos en una triste despedida con un compás perfecto."
Ese fue mi primer recuerdo de sus besos, de la primera forma de amar.
Yo era probablemente el protagonista de alguna de esas novelas románticas de Myan Daras, al menos eso pensaba. Vivir por el amor a estar encadenado a alguien y entregar mis energías por completo en el hito de nuestra existencia. 

Vaya estupidez-dije al recordar como la amaba-, ella es la culpable de que nuestro barco naufrague, fue ella quien busco otros mares mientras yo trataba de buscar el viento perfecto para nuestras velas.
"Me
quedé callado, convertido en uno de esos silencios enigmáticos
que suceden poco antes de un clímax orquestal."
Duele ver aquel barco naufragar, duele dejarla en aquella balsa, duele hacer todo esto por el odio que vino como consecuencia de aquel amor tan bello.

¿Ella era la perfección no? Lara era sin dudas el primer amor, mi huella y mi prisión. Yo tenia ese lugar para ella, ese que no se olvida, ella era mi marca. Una muleta para no creer mas en el amor,-¿Estarías dispuesto a volver atrás y salvarla por el simple hecho de que al saber que esta viva no amaras a otra persona jamas?-. Esa fue mi pregunta mas dolorosa, la mas difícil, la que aun hoy me marca, ¿remar atrás solo por el hecho de salvarla?.

Decidí dar la vuelta y buscarla, reivindicar las acciones de mi ego herido. Después de todo ella es tu primer amor.-Decía mi propia voz en el silencio-. Lara merece vivir, mas corazones he roto yo en mis andanzas de loco enamorado y aun así sigo vivo. 

"Puedes llevarte esa cosa, no lo necesitamos ya. Entiende, he
crecido y tu deberías de crecer también"
Esas fueron mis palabras luego de nuestro primer beso, yo no esperaba nada serio pero ella cautivo mi animal, mi instinto y saco el miedoso y resentido chico que siempre quise ocultar, Lara sabe quien soy.

De alguna manera voy remando, mirando y buscando esos ojos que atraparon todo lo malo en mi y me dejaron indefenso. Curiosamente vuelvo a Lara convencido de que simplemente volveré para no dejarla en el olvido.

Ricardo M. Jimenez

miércoles, 22 de enero de 2014

Todo es mentira, hoy estuve solo y no me extinguí.

Ayer después de tantas horas, logre caer a la tierra.
Logre salir de las proyecciones de una vida en solitario,
entregue mis miedos al azar y decidí dejar esperar.
Tarde o temprano entenderás.

Solo escuchaba el sonido de las cosas al caer,
vi como se hundía nuestro barco.
No se hacia donde nadar.
Naufrague hasta la luna, fue como flotar a casa.

Quiero encontrarme, encontrarnos.
Quiero entender eso de respirar, 
dejar atrás mi condición humana,
trascender al recuerdo del amor que no fue. 

Comprendí eso de crecer con la utopía,
 de crecer con la fantasía amor de que existes.
Entendí que vendrán caras extrañas a aliviar mi tormento,
a lavar mis heridas en sal y limón, porque el dolor espiritual no es suficiente.

Todo es mentira, hoy estuve solo y no me extinguí.
Solo me invadió el recuerdo de dejar mis errores en tu boca,
la nostalgia bloqueo todo recuerdo doloroso.
¿Que puedo yo perder?

Eso de que amar es para liberticidas,
eso de que solo el que es libre puede perder su libertad para amar,
eso de que el amor de mi vida en alguna parte esta esperandome....
No son mas de mentiras.

Ricardo M. Jimenez


jueves, 16 de enero de 2014

Mis ganas en sus ganas

De la nada han vuelto desaparecer las paredes que marginaban mis sentidos.
Vi como caía el muro de hueso entre mis ''yo'',
vi como se alejan las tentaciones de caer en la hermosa idea de asfixiarme en mi propio cuerpo,
así se encuentran las ganas de vivir -dijo la poeta sonriendo-

Me senté a leer mis pasos, a ver como he caído pocas veces en el barco del amor,
sonriendo a diario y viviendo la nostalgia de unos besos que nunca se vuelven a dar
y yo viendo en ella la satisfacción que surge de saber que se hizo lo mejor
y entendiendo poco a poco eso de crecer.

La poeta nunca conocerá a alguien como yo -dije enfermamente-
Mi corazón se salto dos latidos cuando vi que se apago su sonrisa,
vi  como palideció su rostro conforme bajaba su aura.
yo no puedo hacer nada sin hacer o hacerme daño -pensé-

Aveces al mirarte recuerdo lo que es estar presa -dijo la poeta con sus ojos cerrados-
-Abrió los ojos y siguió sonriendo- porque al sonreír se rompen las cadenas -decía ella-
Trague mis estúpidas palabras limpiando sus lagrimas con un abrazo.
Después de todo ella era parte de mi, casi mi amada, mas que mi amiga.

Entendí que todos nosotros tenemos nuestras propias prisiones
limitaciones que nos hacen herir, herirnos o dejar de vivir.
La poeta seguía siendo parte de mi, a pesar de mis liberticidas palabras,
palabras que denotan miedo y carencias.

La poeta es en mi la vaga ilusión de que el amor existe.
Soy parte de ella, de sus ilusiones, de sus deseos.
soy su amigo y aun no la conozco, espero que vuelva a mi vida.
Asi encontrare mis ganas en sus ganas de vivir.


Ricardo M. Jimenez



jueves, 9 de enero de 2014

Mientras, dejo que este reloj retarde nuestro encuentro.

Solo he pensado en como nos volvimos a mirar ayer.
En como te vi en esos ojos cafés,
en esos ojos anónimos que tal vez ya me han mirado varias veces
Yo sin darme cuenta de que estas en cada mujer que miro.

Olvide que eres la semilla del amor en carne y hueso,
olvide que soy yo quien ha de cultivar tu ilusión,
pero siempre te desapareces
y vuelves con otra mirada de esas que lo dicen todo.

vuelves y apareces con una de esas miradas que penetran todas mis mascaras.
vuelves como vuelve a mi la nostalgia de un beso que no termine.
Vuelves cada noche que te vas,
¿Vos a donde vas?

Seguiré "esperando ecos que no volverán,
flotando entre rechazos".
Cito a Cerati porque aun pienso que "de este dolor...
Vendrá un nuevo amanecer."
No es soberbia, es amor.

Mientras, dejo que este reloj retarde nuestro encuentro.
Se que te veo todos los días, 
tu sabes amor que tengo miedo de hablarte.
Bien sabes que soy un cobarde.

Ayer eras la pelirroja que me encontré en el tren,
hoy no se quien seras, 
pero hace una semana tenias los mismos ojos de luna que idealizo en mi mente.
Tal vez hoy no te vea; posible amor.

Tal vez un día de estos me anime a hablarte,
Tal vez me digas que no, tal vez me duela
pero seguro seguiré buscándote de vez en cuando.

Porque tarde o temprano esto de esperarnos se hará polvo,
Tal vez nos encontremos después del primer beso,
después del primer verso,
de la primera palabra desequilibrada que cruce tus labios.
Tal vez existes, Tal vez no.

Ricardo M. Jimenez