lunes, 15 de mayo de 2017

Lloviendonos a besos.

Poco sabía yo de arder de esta forma, 
no sabía cómo hacerle frente a la tormenta de besos, 
a Esa lluvia de ganas que me mojaste.

Todo empieza en el primer beso, 
uno es demasiado, 
mil no dan a basto para apagarme  las ganas que me llueves 
y el tercero es un grito de auxilio en el que me salvas con el cuarto.

Muerdo tu labio inferior porque tengo que aferrarme a algo para no sentir que me ahogo en las ganas de seguir y necesito que me sigas salvando de tus besos con tu cuerpo.

Me descontrolo, 
mis manos tratan de aventurarse en ti pero con todo el miedo de hacer las cosas bien 
y mi entrepierna que se vuelve volcán.
Solo me queda temblar hasta que termines de darte cuenta de que quiero tocarte y colgarme a tus pechos como por arte de magia.

Guías mis manos por tu cuerpo y yo sigo ardiendo sobre el pavimento mojado, 
como fuego descontrolado, 
siempre me había quemado, 
pero no de esa forma, 
desde adentro.

Me sigues besando y yo solo pienso que te quiero, 
te lo deletreo con la lengua, 
lamiendo tus labios, 
besando tu cuello, 
creando ese cosquilleo tímido detrás de tu oreja.

Tu olor se hace más fuerte cuando estoy a centímetros de ti y yo sigo buscando la forma de apagarme un poco para que no terminemos quemandolo todo en estas ganas, 
en esta lluvia cálida en la que me salvas cuando me aprietas a ti, 
cuando me tomas las manos y las pones en tu pecho.

Y quiero seguir escribiendo pero tengo miedo de asustarte y de que pienses que estoy más loco aún, que me muero de ganas por comerme tu cuerpo, 
tu cuello, 
tus hombros, 
tu brazo derecho, 
contar tus lunares y terminar de llovernos para apagar ese incendio que me regalaste con el primer beso.

#unlunatico
13/05/2017

miércoles, 10 de mayo de 2017

Nunca supe que eras tu.

Debí decirte que esa tarde de febrero sabia que eras tu, desde que te vi llegando con los ojos hacia abajo y la sonrisa nerviosa que precedió tu hola.
Cuando te vi sentada allí, en esa mesa para dos adornada con una margarita falsa y de color rosa y todo el café y los cigarrillos que me había adjudicado buscando tapar los nervios.
Yo no sabia qué decirte, qué pensarte, no sabia como calmar mi boca que estaba toda suelta y hablando toda la mierda que había guardado en ella porque ya sabia yo que todos los demás labios me sabían a basura delante de los tuyos.
Debí decirte que eras tu, pero quizás te había espantado con mis manías y mis manos hechas hollín por todos los cigarrillos o por las micro-combustiones que vivo a diario.
Porque digamos que nunca supe que eras tú hasta que supe que eras tú.
Porque siempre tengo la certeza de que tu compañía es la buena, la que funciona, de que podría poner todos mis besos a tu nombre y dejarte mis labios como regalo de cumpleaños o como cenicero si tu los deseas.
Porque temblar contigo dejó de ser por miedo y paso a ser por ganas, por necesidad, por querer que mi piel deje de ser mía y se convierta en tuya, porque quiero que me huelas, que dejes las huellas de tus labios por todo mi cuerpo y digamos que no me quiero soltar de tu mano porque seria mas bien dejarme caer de nuevo al vacío del cual me sacaste.
Yo se que no soy ese poeta fuerte que lleva un six pack en el abdomen, tampoco soy poeta, mas bien llevo en mi barriga una bandada de pájaros que han aprendido a volar cuando estoy contigo y digamos que tengo alas y no las tengo, porque quiero volar, pero si tu no quieres pues prefiero quedarme en la tierra y convertirme en  tu sombra. 
Trato de no hablar mucho de tu sonrisa, tampoco del café melao’ de tus ojos, pero se me hace difícil no querer copiarte esa frase perfecta entre comillas y luego tomar de ese café con aires de mañaneo que llevas allí.
Quisiera decir que no quiero amanecer contigo pero es mas fácil enseñarle a saltar a una piedra a perderme en ese buenos días que deben dar tus ojos.
Debo decirte que no se lo que esconden tus piernas pero me muero de ganas de tenerlas en mi cara y verte desde abajo como una diosa que reclama su trono y busca en mi un templo en el que a diario le rindan tributo. 
Yo no tenia idea de que eras tu hasta que por cosas tuyas supe que eras tu. 
#Unlunatico
10/05/2017

viernes, 5 de mayo de 2017

Mi huracan


“Te va a destruir de la manera más bella.
Y cuando se vaya,
Finalmente,
Entenderás por qué los huracanes tienen nombres de personas.”
Mario Benedetti. 

Recuerdo que en la tarde de ese domingo avisaban por radio que las fuertes lluvias se habían llevado el puente que nos construimos,
Que la tormenta había dañado todas las fiestas,
Le habíamos arruinado los planes a media isla sin que nos importara.
Todo por el capricho de llegar al punto de destruirnos.

La gente cambia,
Los sentimientos cambian,
Joder,
Hasta los huracanes cambian,
Pero yo siempre estuve bajo la lluvia esperando que me mojaras.

Decidí ser precavido  y poner cinta adhesiva en las ventanas,
No quería que se fueran a romper nuestras tazas, ni el cenicero que pensaba regalarte de navidad.  No creí necesario siquiera escribirnos una carta de despedida porque ya sabía que cuando tus lluvias y tus fuertes brisas pasaran,
Tú también habrías pasado.

En las últimas semanas era yo quien se quedaba con el puñado de plumas en las manos cuando trataba de abrazarte, con tu taza de café recién colada y con una caja de los  Marlboro Light que tanto te gustaban porque ya no había besos de desayuno,
Ni miradas que se asemejaran a los primeros rayos de sol.
Las lluvias se lo acabaron todo.

En alguna parte de este libro debería decir “Recuerde que aunque sea verano, hay temporada ciclónica” para poder ser precavidos y al menos salir a enamorarnos con una sombrilla,
Porque a veces se nos mojan las ganas y digamos no hay manual para sobrevivirte.

Todo el calor que nos dimos,
Todas las noches sirviéndote de almohada aun cuando se me adormecía el brazo derecho,
Todos los días que pasamos compitiendo para ver quien se despertaba primero y lograba escribir en código Morse de besos un buenos días en la frente del otro,
Todo,
Todo eso esta mojado,
Y echado a perder.

Por mi parte diré que nunca vi que tuvieras aires de lluvia, siendo honestos, al principio tampoco tenias aires de poesía y mira como estas metida aquí, siempre tan incierta, curiosa, enamoradiza y peligrosa, como un huracán.

No tendré que pedir perdón por nada,
Me hago responsable de mis consecuencias.
Después de todo,

Fui yo quien decidió acelerar sabiendo que tarde o temprano esa pared llegaría, volverías con tus vientos y tus lluvias a tratar de apagarme los incendios, a dejarme en una casa vacía llena de agua, escombros, ausencias y un huracán que seguramente llevaba tu nombre.

jueves, 4 de mayo de 2017

Me das miedo de perderte.



Tenia que buscar la forma de sacarnos de ahí.
Pese a que nunca me dio miedo el correr con tijeras el miedo de que no estés me paraliza por momentos, así que digamos que prefiero los pinchazos,
las cortadas, 
las voces a tener que saber que estas ahí y que yo no soy tuyo.

Tendré que asimilar que la luna no es luna porque ya descubrí que estaba atrapada en tus ojos y niña, tendré que sentir que debimos ser nosotros y quizás debí agarrarme mas fuerte de tu mano.

No me vendría mal tatuarme “ We were crazy, but amazing, baby we both know” para no tener que ponerme tus iniciales o marcarme la sien con el ultimo de tus besos, 
porque aun sigo sintiendo que debimos ser nosotros.

Debimos ser esa mezcla perfecta de oscuridades, 
de tormentas, 
de catástrofes, 
de café y cigarrillos los domingos luego de que los sábados nos acabáramos las ganas a besos.

Tendré que buscar la forma de no pensarte tanto, 
sobrevivirte aunque en el proceso me pierda de nuevo porque niña, 
de antemano sabes que tu me encontraste y yo, 
yo literalmente me encontré en ti.

Pero hey, 
volviendo a la realidad, 
este adiós ni siquiera ha pasado y yo solo soy el chico con síndrome de Peter pan que tiene miedo a no poder volver a su Neverland y quizás, 
nunca tengas el chance de leer esto si te pierdo, 
pero me das miedo, 
me das miedo de perderte.

#Unlunatico

04/05/2017