viernes, 5 de mayo de 2017

Mi huracan


“Te va a destruir de la manera más bella.
Y cuando se vaya,
Finalmente,
Entenderás por qué los huracanes tienen nombres de personas.”
Mario Benedetti. 

Recuerdo que en la tarde de ese domingo avisaban por radio que las fuertes lluvias se habían llevado el puente que nos construimos,
Que la tormenta había dañado todas las fiestas,
Le habíamos arruinado los planes a media isla sin que nos importara.
Todo por el capricho de llegar al punto de destruirnos.

La gente cambia,
Los sentimientos cambian,
Joder,
Hasta los huracanes cambian,
Pero yo siempre estuve bajo la lluvia esperando que me mojaras.

Decidí ser precavido  y poner cinta adhesiva en las ventanas,
No quería que se fueran a romper nuestras tazas, ni el cenicero que pensaba regalarte de navidad.  No creí necesario siquiera escribirnos una carta de despedida porque ya sabía que cuando tus lluvias y tus fuertes brisas pasaran,
Tú también habrías pasado.

En las últimas semanas era yo quien se quedaba con el puñado de plumas en las manos cuando trataba de abrazarte, con tu taza de café recién colada y con una caja de los  Marlboro Light que tanto te gustaban porque ya no había besos de desayuno,
Ni miradas que se asemejaran a los primeros rayos de sol.
Las lluvias se lo acabaron todo.

En alguna parte de este libro debería decir “Recuerde que aunque sea verano, hay temporada ciclónica” para poder ser precavidos y al menos salir a enamorarnos con una sombrilla,
Porque a veces se nos mojan las ganas y digamos no hay manual para sobrevivirte.

Todo el calor que nos dimos,
Todas las noches sirviéndote de almohada aun cuando se me adormecía el brazo derecho,
Todos los días que pasamos compitiendo para ver quien se despertaba primero y lograba escribir en código Morse de besos un buenos días en la frente del otro,
Todo,
Todo eso esta mojado,
Y echado a perder.

Por mi parte diré que nunca vi que tuvieras aires de lluvia, siendo honestos, al principio tampoco tenias aires de poesía y mira como estas metida aquí, siempre tan incierta, curiosa, enamoradiza y peligrosa, como un huracán.

No tendré que pedir perdón por nada,
Me hago responsable de mis consecuencias.
Después de todo,

Fui yo quien decidió acelerar sabiendo que tarde o temprano esa pared llegaría, volverías con tus vientos y tus lluvias a tratar de apagarme los incendios, a dejarme en una casa vacía llena de agua, escombros, ausencias y un huracán que seguramente llevaba tu nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario