En el momento en que me encontré frente a sus ojos supe que me iba a dar bien duro..
Supe en ese instante que ella era esa pared con la cual iba a desbaratarme, a destruirme, pero..
¿a quien le importa no?
Yo seguí, aún con todo en nuestra contra seguí como si nos fuera a doler..
Cada beso era una llave para soltar mis cadenas, mis miedos, mis demonios, mi insaciable necesidad de destruirme;
Te amé porque la vida es para vivirla y no podía pasarmela en pendejadas,
en miedos de niño, estaba cansado de hacer las cosas por un supuesto bien común...
¿porque tuve que darme cuenta ahora?
¿porque no salí corriendo cuando aún podía?
Dolió, pero gracias a eso, mis sombras son más claras.
Ricardo M. Jiménez
#unlunatico
09/02/2017
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