Quizás una moto sea menos peligrosa que enamorarse...
Cuando te caes de una moto lo más que te puede pasar es que te rompas uno que otro hueso y tengas una contusión...
Cuando te caes al enamorarte lo que se rompe duele un poco más que un par de contusiones y huesos rotos.
Trato de minimizarlo.
Pero en verdad es desarmarse, perderse, romperse en mil pedazos y no saber cómo repararse a si mismo.
Manejar una moto te da una sensación parecida a la de estar enamorado, pero no se compara...
Cuando te caes del amor, te desmoralizas, todo se vuelve una mentira y al final debes entender que debes unirte otra vez, sanar y volver al punto de tomar la decisión de enamorarte o comprarte una moto.
Por eso al final, después de comprar la moto quizás termine enamorándome de nuevo...
Ricardo M. Jiménez
Fecha desconocida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario