Enlodando el vacío en mi
llegue a pensar que no pensé nada.
Llegue a entenderme sin entender,
a amar sin amarte.
El día paso deprisa,
era uno de esos días grises y bellos.
Ven y encontremos lo que sabemos que no existe.
No existes.
Amado el liberticidio que cometí conmigo.
Vanas palabras sostienen un ego que domina mis acciones.
Y yo aquí escribiendo versos a blanco y negro.
Contigo pensé que no había que perder..
Termine lanzándome al río.
Incoherente es extrañar lo que nunca se ha vivido.
Voy tarde otra vez..
Mis versos se incineran con el sol mientras
mi sueños se pierden en aquel humo.
Vivo unos deseos inagotables de sentarme frente al rostro desconocido de mi amada anónima.
Ricardo M. Jimenez
No hay comentarios:
Publicar un comentario