miércoles, 4 de septiembre de 2013

Divagan mis palabras.

Mis pensamientos divagan
Entre el humo de mi vida
Solo quise esperar el momento exacto
Para echar todo a perder.

Miro las letras que forman mis deseos
Recordé cuando cantabas
Sobre mi vida a tu alrededor
Tu que eras mi sol.

Río, las lucen se aceleran
Sueño mientras tu despiertas mis ansias
Ruego por que este pecado no termine
Ansío morir entre tus brazos.

Cambio las canciones de mi vida
Adelanto lo aburrido(el tiempo en que no estoy contigo) con canciones movidas.
Pongo canciones suaves cuanto te veo(para hacer que dure mas cada mirada tuya)
pauso
cometo el error de tocar tu boca
Retrocedo
retomar lo que provocas en mi piel.

No es sexo, solo son deseos de besarte
No puedo imaginarme haciéndote daño
Aunque probablemente tu si me harás daño
Entre voces en mi cabeza, resaltaba tu nombre.

Eres fruto de la imaginación que perdí junto a mi inocencia.
En mis manos quedan espacios vacíos
Espacios para algo que falta..
Espacio para tus dedos.

Quisiera escribir ensayos, pero tu y yo...
Somos mas que palabras matemáticamente prefabricadas entre párrafos y signos de puntuación.
Somos la melodía en la cabeza de un ente cualquiera.
Esa que no deja de sonar.
Somos ese soneto en Fa menor
Que sostiene su vida.
Prometo ser las paginas que se adueñan de tus sentimientos,
tintas de un pasado que nunca existió.

La canción del piano aquel...
Solo me hace pensar en tu voz cerca de la mía.
Octavando amor entre quintas y bemoles

Mientras adornamos la vida bicolor del mundo que nos rodea.

¿Nos rodea? Al menos esa es mi percepción del mundo cuando estoy contigo.
Porque en ese momento
Somos solo tu, yo y aquel momento que nos rodea.
Celos, el simple hecho de saber que hay mas hombres en este mundo.
Y saber que no soy yo quien te esta mirando en este momento.

Ricardo M. Jimenez

No hay comentarios:

Publicar un comentario