De la nada, sentado en el todo que me rodea solo recuerdo la ausencia de ti.
Aplastar mis emociones con tu recuerdo se hace dulce al paladar y tibio al corazón.
Me recuerdo a mi mismo esperándote, haciendo tiempo..
Siendo sólo otro más de esos que juran que el amor existe.
Estas escaleras, esta azotea, este aire.
Ya conoces a este niño solitario que piensa que me amarás algún día y que estaremos juntos.
-Porque supuestamente el amor existe-
Estaríamos juntos. Amandonos como en esos poemas que inspirado en ti escribiré.
Tu - la protagonista de mi vida-
Yo -la estúpida canción que no dejan de sonar-
Vaya anhelo, vaya belleza empedernida la de esperar como la tonta de la muelle de san Blas por alguno de tus besos, por un te quiero..
Que hermoso es vivir -decía un tonto enamorado que escribió tanto que se olvidó de existir lejos de estas ilusas palabras perfectamente prefabricadas entre los versos de tu boca y la mia-
Vaya desdén el de aprender a amar, caer, reír, llorar..
Vaya tormenta emocional.
Súbita es la muerte que me espera al tratar de olvidarte.. .
Por eso prefiero sufrir lentamente mientras llegas amor mío, amada anónima, hermosa ausencia.
Amar no es suficiente, amar no es morir, amar no es sufrir, aunque a veces si.
Ricardo M. Jiménez
No hay comentarios:
Publicar un comentario