Despierta después de haber dormido tanto tiempo
Se lava la cara, se mira al espejo, no sonríe, no vi sus ojos.
Trata de sonreír y su rostro no colabora. Miseria.
Basta solo con recordar quienes hemos sido.
No somos ni primera, ni segunda, ni tercera persona.
Somos muchos, estamos en plural habitando un solo vestigio de carne y huesos.
No es una prisión pero hoy.. es como si lo fuera. Amadas cadenas,
No sonrió, ni vacilo en escuchar, nos miramos los tres. Ego,Alma,Mente..
No se quien manda en esta inhabitable habitación,
Paredes de carne, muros de hueso, un olor a incienso y lamentos, muchos lamentos.
Estoy solo, conmigo mismo, con ellos, solo nosotros.
Miramos atrás.. y no pudimos sonreír. Vaya agonía esta de vivir.
Buscando vidas en las paginas de un tonto diario,
Escribiendo poemas mundanos y cantando a la tonta que nos dejo aquí.
No existimos, no vivimos, al menos yo no.. no se de ellos.
Dejemos la vengativa ilusión de que todo cambiara. Impotencia, no tener el control.
Todos hemos sufrido nuestras propias ausencias, todos somos uno, un individuo corrompido.
Nos miramos como si dibujáramos un espejo, vaya locura la de verme a mi en mis propios ojos.
Somos maldad, autoestima enferma, dulce melodía, noches intensas, me pierdo.
Un solo recuerdo nos mantiene vivos.. se que algún día mis voces se irán.
Ricardo M. Jimenez
No hay comentarios:
Publicar un comentario