Va más o menos de esta forma:
Quieres matarte pero te das cuenta de que quizá hace falta más tiempo, algunos cigarrillos y que esa taza de café se termine.
Llegas al punto en el que al acabarte el cigarro piensas bien las cosas. —Creo que matarme no arreglará esta mierda.
Apagas el cigarro presionando fuerte sobre el cenicero, como si buscaras la fuerza que te falta para salir en el olor a filtro quemado que se muere en tus manos.
Te quitas la armadura, la máscara; te das cuenta de que si estás asustada y que en verdad no sabes que va a pasar en todo el día, —pero que probablemente pase y no tengas que matarte.
—Sonríe, que eres más fuerte que esto, que esta bien sentirse así. No te creas esa mierda de que hay quienes han pasado cosas peores y no están así. Esta bien sentir esto, esta bien sentir que te asfixias pero ya es suficiente, pronto dejará de sentirse así.
Levántate de la cama, recoge tus pedazos y trata de armarte de nuevo, bonita; que todo estará bien, todo estará bien.
Ricardo M. Jiménez
16-01-18
No hay comentarios:
Publicar un comentario